2013/05/05

CELEBRACIÓN EN MI DÍA.

Una serie de fantasmas
festejaron en mi día.
Me felicitó la cama
donde yo enfermo yacía.

Muchos me hicieron llamadas;
pero ni una voz oía.
Pequeña se hizo la casa
por el gentío que había.

Cantaron de la alegría
el yeso y hasta las vendas.
¡Las muletas no querían
saber de sillas de ruedas!

¿Sería cuestión de envidia,
o de un orgullo  cualquiera?
Bueno, así siguió la fiesta,
mientras que afuera llovía.

¡Qué torta tan adornada
trajo la familia mía!
Me parecía un fábula
o un cuento de fantasía.

Muchos me trajeron cajas.
¿Sería un jueguito de niñas?
Aunque estaban adornadas,
por dentro estaban vacias.

¡Qué vital nos es el aire!
¡Antes de ser ya existía!
Si aquello fue un gesto amable,
despreciarlo no podía.

Me trajeron un Mariachis,
bellas luces de otra vida,
y a todos los llevó el aire
de sus canciones bonitas.

Pito y pato se fajaron
tan solo a pulir hebillas.
toda la noche bailaron
con las tiernas medicinas.

Hasta hubo un galanteo
entre el llanto y la sonrisa.
¡Él y ella se empataron!
Testigos: Peroné y tibia.

Duró hasta la madrugada
la parranda de mi día.
Se gozaron los fantasma
en la casa que no es mía.

Comieron torta, ensalada
y hasta hervido de gallina;
por caña tomaron agua,
jugo de limón y piña.

Me cantaron los fantasmas
mi cumpleaños, ¡qué dicha!
Con ellos haré parranda
de nuevo, si estoy con vida.

Celebración en mi día.
Autor:
Maximino Márquez.

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